Ayer fue un día estupendo, como hacía años que no tenía.
Fue mi cumpleaños. Era un día que no me gustaba nada, desde hace tiempo y no por el hecho de cumplir años, pues siempre es bueno cumplirlos. Si no por el simple hecho de que la gente que mas me importa no se acordaba de felicitarme. Pero ayer eso cambió, pues todos me felicitaron.
La primera fue mi madre (biológica)y la segunda fue mi otra mami por e-mail. Y después me empezaron las felicitaciones por facebook de hermanos en Cristo.
La cosa era que no me esperaba que nadie recordara que era mi cumpleaños por que en otros años nadie se había acordado (ha habido años en los que he pensado que no merecía la pena celebrarlo y no lo he celebrado)Pero ayer salí a caminar muy temprano (a las seis de la mañana) con mi biblia preguntando le al Señor que debía hacer en este día ya que aun siendo mi cumpleaños también era el día del Señor pues era domingo, Me senté en un banco y oré para que me guiara el Señor en mi lectura y me vinieron a la mente uno cuantos versículos, los cuales busque y leí, Me hicieron entender que debía olvidarme de mi misma y de mis nimiedades y hacer lo que haría en un domingo cualquiera. Así que me levanté y fui de vuelta a casa y me preparé para asistir a una iglesia hermana en otro pueblo cerca de donde vivo (ya que en mi iglesia no tenemos culto el domingo en la mañana) que en metro me que da a media hora de casa. No esperaba nada iba como cualquier otro domingo, y después de la escuela dominical me cantaron y felicitaron con una postal en la cual está uno de los versículos que había leído por la mañana, el cual es Salmo 37:4 que dice así "Deléitate asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón"
Me hizo mucha ilusión recibirla, estuve a punto de llorar.
Pasé un buen tiempo con ellos, después vine a casa y mi hermano había terminado de hacer la comida en ese momento, comimos casi tranquilamente (pues mi madre y mi hermano siempre discuten cuando están juntos en la misma parte de la casa mas de dos minutos) y después de eso mi madre y mi hermano me dieron regalos, mi madre me regaló algo de chicas y mi hermano algo mas practico, esto tampoco me lo esperaba.
Después en la tarde, fui a mi iglesia y antes de entrar en ella me felicitaron el Pastor de mi iglesia y su mujer. De seguido empezamos con las clases del nuevo curso, lo cual me encanta pues me ayuda a seguir centrada en el Señor todo el tiempo. Allí también me cantaron, y me dieron una tarjeta de felicitación la cual contiene dos versículos uno muy conocido que es el que viene detrás donde se escribe(Juan 1:1) Y el que viene predominando en las postal es un versículo que me hizo pensar mucho una vez que llegué a casa. Que dice así
"Mas la palabra de Dios permanece para siempre" 1Pedro 1:25
Os preguntaréis por que me hizo pensar mucho este versículo cuando fui a casa. Y os lo voy a decir, muchas veces cuando cometo un error, vamos a decirlo claro cuando peco en cualquier cosa, pienso que no me sirve de nada todo lo que estoy memorizando. Pero el Señor ayer por la mañana me dio el ejemplo perfecto para saber que si me sirve de algo todo lo que estoy aprendiendo y memorizando. En el momento no me dí cuenta, pero si supe que hacer en el día de ayer fue porque el Señor me ayudó a concentrarme he hizo que mi mente recordara lo aprendido. No me dí cuenta hasta la tarde noche de que sí que estoy haciendo las cosas del Señor cada vez mejor.
Pero lo que para mi fue ya la guinda del pastel en cuanto a mi día lleno de buenas cosas, es que pude hablar con mi padre, mi hermana pequeña Sara y Fátima (actual mujer de mi padre y madre de mis dos hermanos pequeños) mi hermano pequeño no estaba pero eso no me importó mucho pues al que yo quería mas ver y escuchar era a mi padre pues su cumpleaños fue tres días antes y no había podido localizarle de ninguna manera. Me termino de alegrar el día. Incluso pude contestarle algunas preguntas que tenía sobre mi y mis creencias religiosas, vamos testificarle sin agobiarle.
Cuando terminé de hablar con él lloré de alegría, mientras le daba gracias al Señor por haber podido hablar y ver a mi padre. Como estaba tan contenta me olvidé de la hora y llame a la mujer de mi Pastor para contarse lo.
Solo quiero deciros que si concentráis vuestra energías y pensamientos en hacer cada día, lo que el Señor quiere que hagas. El te recompensará con lo que mas anhelas.
¡¡GLORIA A DIOS POR TODO LO QUE NOS DA!!
Muy bueno Tere!!!!
ResponderEliminarme alegro que después de unos años, hayas podido recuperar un buen día de cumpleaños :):):)
bendiciones y buena semana!
Gracias, me alegro que te haya gustado.
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