MI TESTIMONIO
Antes de mi salvación mi vida era un caos, como un volcán en erupción.Solo quería ir de fiesta y estudiar para no tener que trabajar. Lo que quieren la Mayoría de los jóvenes que no son cristianos.(Escuchar música de todas clases, beber alcohol, fumar,etc....)
Yo he sido educada en la fe católica. Pero al criarnos mi Madre sola, (con apenas una figura paterna, pues se separaron),ella no dejo vamos a decir, "experimentar" o "saciar" nuestra curiosidad por otras religiones. Así que iba a catequesis, Me venían a dar clase los testigos de Jehová a mi casa, incluso una vez llegaron a venir unos mormones, los cuales mas bien vinieron a ver que era lo que sabía y que era lo que no sabía para ver que podían enseñarme.Los cuales al terminar de preguntarme me dijeron que solo me falta encontrar a alguien que supiera hacerme entender lo que ya sabia.
Creo que mi curiosidad estaba ahí desde que un día con siete años en un clase de catequesis me di cuenta de que había algo que no me cuadraba. Desde entonces hasta hace trece años que en uno de los cultos a los que asistí (por acompañar a una amiga y su abuela), sentí en mi interior como si algo tirara y dejara caer todo lo acumulado encima de esa duda mezclada con curiosidad. Como cuando tienes el armario desordenado y ves la prenda que buscas y tiras de ella y todo se cae. Pues eso es mas o menos lo que sentí dentro de mi, cuando me di cuenta de que había encontrado la respuesta que tanto anhelaba encontrar desde pequeña.
En los primeros cultos a los que asistí escuché cinco cosas de las cuales cuatro si tenia claras:
- Que todos hemos pecado (Romanos 3:10, 23)
- Que la paga del pecado es muerte (Romano 6:23a)
- Que Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8)
- Que la salvación es un regalo (Romanos 6:23b) Pero una de ellas no la había escuchado antes
- Que hay que aceptar a Jesús como salvador (Romanos 10:9-10,13)
El día que decidí orar por mi salvación, yo sentía que debía hacerlo después de pasar unas semanas resistiendo el impulso levantar mi mano cuando decía el Pastor " Si hay alguien que quiera ser salvo levante la mano y al terminar el culto busquen a alguien que les ayude a orar para la salvación"
Entonces el 3 de febrero del 2000 decidí levantar mi mano y después del culto busqué a la mujer del pastor y después de leer los versículos arriba mencionados y alguno mas, oramos para que Dios perdonara mis pecados ye que quería que Cristo guiara mi camino. Me sentí liberada con ganas de aprender que debía hacer en siguiente lugar. Para mi es bautizarse y es lo que hice el 17 de abril del 2000. Sentí como si los creyentes que estaban allí y yo formáramos parte de una misma cosa. Llegué a sentir que tenía una familia como la que me habría gustado tener. En la cual todos importan por igual y nadie es mas que nadie. Con ellos pasé uno de los mejores momentos de mi vida por ejemplo mi decimoctavo cumpleaños.
Por unas cosas y otras deje de asistir. Y estuve ausente durante unos siete u ocho años. En los cuales seguí leyendo mi biblia y sermones que tenía guardados.
Tenía miedo de volver porque en ese tiempo cometí muchos errores y no quería enfrentarlos.
Cuando conseguí, controlar mis miedos y dudas. Decidí que era hora de volver. Lo mas gracioso de todo es que el día que quería a ver vuelto el 18 de febrero del 2009 a las cinco de la madrugada yendo a trabajar tuve un accidente. Pero en cuanto estuve algo cómoda con las muletas me presente en mi Iglesia, pedí perdón por lo pasado y hasta hoy.
Cuando regresé, lo hice aceptando las consecuencias, y las tengo ya mas que asumidas. Se nota la diferencia en mi persona en muchas cosas, porque hasta yo me doy cuenta de ello.Mis malos hábitos como el de beber fumar, en mi manera de vestir, caminar, hablar, incluso peinarme son diferentes.¡Muy diferentes!Que son cosas en las que sé que la gente se a fijado. Pero mi interior también a cambiado. Pienso de otra manera y en casa muy distintas a las de antes y a las que pensaba cuando comenzó mi cambio hace trece años.
Me siento como cuando jugaba en un árbol del parque que tengo cerca de casa. Me subía hasta lo alto para ver todo el lugar como si estuviera en un castillo o fortaleza. Allí me sentía segura y confiada que no podía pasarme nada malo.
Esto me hace entender que es de esa manera como e de sentirme con respecto a mi relación con y en Dios. Ejemplo bíblico Salmo 91:2" Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios en quién confiaré". Y es así como me empiezo a sentir prácticamente a diario durante todo el día.
Espero que les sea de bendición