Hace unos once hice cosas sin pensar, hice caso de otros, obedecí a mi familia sin pensar bien en lo que estaba haciendo y las consecuencias que eso traería a mi vida.
Hace unos cuatro años volví a pensar por mi misma, pues solo podía pensar en lo que tenía que volver al camino correcto sin tener en cuenta a nadie mas que a mi y a lo que el Señor quería que hiciera. Tardé casi ocho años en decidir volver, pues me costó mucho llegar a la conclusión de hacer lo que a mi me hacia sentir bien, y no lo que a mi familia le hacia sentir bien pues me cansé de sentir el vacío que sentí cuando hice lo que los demás querían.
Hace unos días he terminado de hacer un trabajo sobre Hechos capítulo tres en el cual hay una porción de este capítulo que me hizo pensar, en que es, lo que yo también hice. La porción de la que hablo es una parte del discurso de Pedro en el pórtico de Salomón que dice así:
"Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes"(Hechos 3:17)
No estoy diciendo que yo fuera una ignorante de lo que era correcto hacer, ni nada de eso yo era adulta y decidí hacer lo que hice. Lo único que no comprendía completamente era si debía obedecer a mi familia o como pensaba en ese momento debía honrarla obedeciendo la en lo que me decía que hiciera, no siendo desobediente a esta.
En este momento si comprendo lo que hice mal, pues yo estaba intentando obedecer a mi familia, la cual no obedecía a lo que el Señor manda en sus escrituras. Por eso ahora vivo con felicidad afrontando las consecuencias de mis actos, y dando gracias a Dios por su perdón, guía, comprensión, y fortaleza que me ha dado.
Mi familia no está en Cristo y no obedece al Señor como a mi me gustaría, pero ahora no es igual que antes, se han dado cuenta que mi forma de ser a cambiado desde que volví al camino del que me desvié cuando les hice caso.
Los estudios que estoy realizando últimamente, me hacen pensar profundamente y esto es lo que me hace falta. Aunque creo que no solamente a mí si no a todos nos hace falta pensar profundamente en lo que las Palabras de Dios quieren decirnos a cada uno en cada momento y no pasarlas por alto, por que uno quiera hacer lo que los demás le dicen que es lo correcto o lo mejor. Pues eso podemos decirlo cada uno con la ayuda de Dios.
Cuando tengáis alguna decisión grande que tomar, llevarla a Dios en oración y si no estáis seguros de que debáis hacerlo seguramente es que no debéis hacerlo. Dios os guiará a lo que debéis y siempre estaréis seguros de lo que hacer si es Dios quien os dice que lo hacer, no hay dudas en nosotros cuando es Él el que nos guía.
Espero que esto os sirva si es que estáis a punto de decidir algo y no estáis seguros de lo que hacer, Pues también deberéis de vivir con las consecuencias de lo que decidaís hacer pues nadie os puede obligar a hacer algo que no queréis hacer.
Bendiciones.
sábado, 29 de junio de 2013
martes, 11 de junio de 2013
Amo a Dios
En estas últimas semanas el Señor me ha mantenido muy ocupada con muchas cosas. Estudios bíblicos, (de la vida de Cristo , sobre el prójimo, Hechos, y ahora estoy haciendo un estudio sobre 1 Corintios 13 :1-8 que trata sobre el amor) también con médicos y cosas cotidianas que me han mostrado la providencia de Dios.
He titulado esta entrada como Amo a Dios por que he comprendido que el Señor me ama con todos mis defectos, y que yo he de amar a mi prójimo con todos los defectos que pueda tener y aunque me hagan daño o sufrir, he de seguir amando a mi prójimo. Porque es lo que el Señor hace conmigo todos los días y lo que el manda en las escrituras, en muchos versículos de la Biblia.
Pero también se que que el Señor nos ama a todos de la misma manera.
Y cuando digo a todos es a todos y todo. El Señor perdona todo, solo hay un pecado que no perdona.
El caso del “pecado imperdonable” o “la blasfemia contra el Espíritu Santo” es mencionado en el Nuevo Testamento en Marcos 3:22-30 y Mateo 12:22-32. El término “blasfemia” en términos generales puede ser definido como una “irreverencia desafiante.” Aplicaríamos el término a pecados tales como maldecir a Dios o degradar voluntariamente las cosas relativas a Él. También lo es el atribuir maldad a Dios, o negar algún bien que debamos atribuirle a Él. Sin embargo, este caso de blasfemia, es uno específico, llamado “la blasfemia contra el Espíritu Santo” en Mateo 12:31. En este pasaje, los fariseos, habiendo sido testigos de pruebas irrefutables de que Jesús estaba realizando milagros en el poder del Espíritu Santo, en vez de reconocerlo, aseguraban que Él estaba poseído por el demonio (Mateo 12:24). En Marcos 3:30, Jesús es muy específico acerca de lo que hicieron exactamente para haber cometido “la blasfemia contra el Espíritu Santo.
El único pecado imperdonable en la actualidad, es el de una incredulidad sostenida. No hay perdón para la persona que muera en la incredulidad. Juan 3:16 nos dice, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Mucha gente teme haber cometido algún pecado que Dios no perdona ni perdonará y sienten que no hay esperanza para ellos, sin importar lo que hagan. La verdad es que si una persona tiene este temor, él/ella sólo necesita venir ante Dios, confesar ese pecado, arrepentirse, y aceptar la promesa del perdón de Dios. “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9). Este verso nos asegura que Dios está pronto a perdonar cualquier pecado, sin importar qué tan atroz sea, si es que venimos a Él arrepentidos. Si hoy te encuentras sufriendo bajo el peso de la culpa, Dios está esperándote con Sus brazos abiertos en amor y compasión por ti para que te acerques a Él. Él jamás decepcionará ni dejará de perdonar a aquellos que lo hagan.
Por eso os invito a que si estáis dudando o considerando, lo que habéis leído. Buscar una Biblia y leerlos pos vosotros mismos considerarlo.
Para mi a sido muy complicado y duro el darme cuenta de muchas cosas que he hecho mal en mi vida antes de conocer a Cristo como mi Salvador y Señor, y durante los años que me separé y falté a mi iglesia. Me arrepiento mucho de esos casi ocho años que falté, me perdí muchas cosas, me retrasé mucho en mis estudios y di muchos pasos atrás. Que ha sido muy difícil recuperar y mantener, estoy dispuesta a seguir dando mas pasos hacia delante y no volver atrás con la ayuda del Señor. Eso es lo que quiero hacer y lucharé con uñas y dientes para poder servirle por completo en lo que el quiera hacer en mi vida.
Todos los días oro por mi familia, conocidos y hermanos en Cristo. Porque todo aquel que conozco que no es creyente en Cristo, tenga una oportunidad de conocerlo.
Bendiciones,
He titulado esta entrada como Amo a Dios por que he comprendido que el Señor me ama con todos mis defectos, y que yo he de amar a mi prójimo con todos los defectos que pueda tener y aunque me hagan daño o sufrir, he de seguir amando a mi prójimo. Porque es lo que el Señor hace conmigo todos los días y lo que el manda en las escrituras, en muchos versículos de la Biblia.
Pero también se que que el Señor nos ama a todos de la misma manera.
Y cuando digo a todos es a todos y todo. El Señor perdona todo, solo hay un pecado que no perdona.
El caso del “pecado imperdonable” o “la blasfemia contra el Espíritu Santo” es mencionado en el Nuevo Testamento en Marcos 3:22-30 y Mateo 12:22-32. El término “blasfemia” en términos generales puede ser definido como una “irreverencia desafiante.” Aplicaríamos el término a pecados tales como maldecir a Dios o degradar voluntariamente las cosas relativas a Él. También lo es el atribuir maldad a Dios, o negar algún bien que debamos atribuirle a Él. Sin embargo, este caso de blasfemia, es uno específico, llamado “la blasfemia contra el Espíritu Santo” en Mateo 12:31. En este pasaje, los fariseos, habiendo sido testigos de pruebas irrefutables de que Jesús estaba realizando milagros en el poder del Espíritu Santo, en vez de reconocerlo, aseguraban que Él estaba poseído por el demonio (Mateo 12:24). En Marcos 3:30, Jesús es muy específico acerca de lo que hicieron exactamente para haber cometido “la blasfemia contra el Espíritu Santo.
El único pecado imperdonable en la actualidad, es el de una incredulidad sostenida. No hay perdón para la persona que muera en la incredulidad. Juan 3:16 nos dice, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Mucha gente teme haber cometido algún pecado que Dios no perdona ni perdonará y sienten que no hay esperanza para ellos, sin importar lo que hagan. La verdad es que si una persona tiene este temor, él/ella sólo necesita venir ante Dios, confesar ese pecado, arrepentirse, y aceptar la promesa del perdón de Dios. “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9). Este verso nos asegura que Dios está pronto a perdonar cualquier pecado, sin importar qué tan atroz sea, si es que venimos a Él arrepentidos. Si hoy te encuentras sufriendo bajo el peso de la culpa, Dios está esperándote con Sus brazos abiertos en amor y compasión por ti para que te acerques a Él. Él jamás decepcionará ni dejará de perdonar a aquellos que lo hagan.
Por eso os invito a que si estáis dudando o considerando, lo que habéis leído. Buscar una Biblia y leerlos pos vosotros mismos considerarlo.
Para mi a sido muy complicado y duro el darme cuenta de muchas cosas que he hecho mal en mi vida antes de conocer a Cristo como mi Salvador y Señor, y durante los años que me separé y falté a mi iglesia. Me arrepiento mucho de esos casi ocho años que falté, me perdí muchas cosas, me retrasé mucho en mis estudios y di muchos pasos atrás. Que ha sido muy difícil recuperar y mantener, estoy dispuesta a seguir dando mas pasos hacia delante y no volver atrás con la ayuda del Señor. Eso es lo que quiero hacer y lucharé con uñas y dientes para poder servirle por completo en lo que el quiera hacer en mi vida.
Todos los días oro por mi familia, conocidos y hermanos en Cristo. Porque todo aquel que conozco que no es creyente en Cristo, tenga una oportunidad de conocerlo.
AMO A DIOS Y NO ME DA VERGÜENZA DECIRLO.
Bendiciones,
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)