Cerca de estos días del año tengo algunos cumpleaños y el primero de ellos es el de mi hermana y a los ocho días tengo el su hija pequeña mi sobrina Janire una preciosa niña de nueve años (bueno cumplirá diez en unos días) Le dije a mi hermana si quería venir a comer el domingo(ella y sus hijas claro) a mi casa para que estuviera con su familia, ya que vivo con mi madre y mi hermano, pero no quiso. Pero al menos deja venir a mis sobrinas, para que vean a mi madre, me ayuden a terminar de hacer las croquetas, y por la noche me ayudaran a hacer unas galletas, que el domingo se llevaran unos paquetitos de galletas para el almuerzo del lunes en el cole y unas croquetas para llevarle a su madre para comer con ella, un regalo en conjunto.
Sabéis lo mas gracioso de todo? Que dentro de un mes y unos días será mi cumpleaños y nadie de mi casa se acordará, bueno ni de mi casa, ni los de fuera de casa tampoco se suelen acordar. La verdad es que estoy tan acostumbrada a que me pase eso que ya practicamente ni me molesto en preparar nada por mi cumpleaños. Aun que como véis sigo intentando que al menos de los que conozco ninguno se que de sin felicitación.
Esto antes me afectaba tanto que me tiraba una semana llorando. Pero en estos últimos cuatro años eso no me a importado tanto, ya que estaba tan centrada en seguir el camino que el Señor me marca casi no me doy cuenta del tiempo que pasa.
Yo tengo una tarea a realizar en mi Iglesia, que es encargarme de mandar la felicitaciones de cumpleaños a las familias misioneras que apoyamos, y también en elegir una postal y escribir en ella la felicitación y darsela al Pastor antes del culto para que así el que alla cumplido los años tenga su felicitación por parte de la iglesia. Pero lo logico es que yo lleve las postales una semana o semana y media antes de mi cumpleaños, a la iglesia para que la mujer del Pastor elija una, aunque siempre se cual es pues me las se de memoría.
Por ahora lo que el Señor me a asignado no me ocupa mucho tiempo, aun que según valla pasando el tiempo, espero que el Señor me de mas que hacer.
Como yo con mi sobrinas en la cocina, primero les dejo hacer cosas pequeñas en las que no se puedan hacer daño y después les voy enseñando como preparrar una sartén o el horno y aunque la mayor ya tiene trece años nunca las dejo solas mientras aprendén en la cocina. Y mas adelante cuando ambas sean mayores puedan ayudar mejor a su madre en casa al igual que a su padre claro, y así también poder ser de buena influencia para ellas.
Así como yo hago con mis sobrinas es como creo yo que el Señor hace con todos nosotros. Nos enseña primero cosas fáciles y poco a poco nos enseña como podemos hacer cosas mas complicadas para servirle mejor y el siempre esta a nuestro lado.
¿Y tu ? ¿Que opinas?
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