En este capítulo de Romanos, Pablo explica dos cosas, que los creyentes somos muertos al pecado y siervos de la justicia.
Aquí Pablo quiere hacer entender a lo nuevos creyentes y recordar a los que lo son hace tiempo que:
- Ningún creyente que ha resucitado a una nueva vida debería añorar el pecado. Esto es muertos al pecado.
- Hay cosas, que no nos pueden parecer un pecado, porque nos parecen tan normales que no vemos lo que realmente son "pecados".
- Si somos realmente conscientes del amor de Dios hacia nosotros, debemos vivir tratando de comprender la gracia de Dios y de testificar de ella a otros y no simplemente de leerla.
- Esto se aplica al alcohol y las drogas, tanto como a la preocupación y el enojo.
- Cuando recibimos como Salvador y Señor a Jesús, debemos comprender que él, no solo vino a perdonar nuestros pecados. Sino también a romper el poder que el pecado tiene sobre nosotros, por eso le pedimos que nos libere, él también nos exige algo a cambio.Que estemos dispuestos, con su ayuda, a formar nuevos hábitos.(Romanos 6:19)
- Si estudiamos la Biblia y obedecemos diariamente, Dios nos ayudará a desarrollar, actitudes,hábitos, y reacciones piadosas ante la vida.
¿Cómo puedo aplicar yo este capítulo a mi vida? Parándome a pensar si algún mal hábito y quitarlo, y dejar que el Señor me ayude a buscar uno bueno. Dejando de pensar en los pecados pasados que ya me fueron perdonados, y seguir hacia delante con la ayuda del Señor.
Si queréis compartir como aplicaríais o como lo habéis aplicado a vuestras vidas. Podéis escribir un comentario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario